Con rondas cortas, no hay tiempo que perder en una presentación larga. Un pitch de 60 segundos, bien estructurado, garantiza que la otra persona entienda rápidamente quién es usted y cómo pueden ayudarse — dejando tiempo para una conversación de verdad.

La estructura en 5 partes

  • Quién es usted: nombre y cargo. Directo, sin rodeos.
  • Su empresa: qué hace, en una frase que cualquier persona fuera de su sector entendería.
  • Su diferencial: qué lo destaca de la competencia — no una lista de cualidades genéricas, sino algo específico.
  • Su público: a quién le vende o le presta servicio.
  • Qué está buscando: el tipo de contacto, cliente o alianza que marcaría la diferencia para usted ahora.

Ejemplo

"Mi nombre es Ana, soy socia de Studio Contábil. Nos ocupamos de la contabilidad de pequeñas empresas de tecnología, con un diferencial: entregamos informes financieros fáciles de entender, sin tecnicismos. Atendemos principalmente a startups en fase de crecimiento. Hoy estoy buscando alianzas con estudios jurídicos y consultoras que atiendan a ese mismo público, para intercambiar recomendaciones."

Consejos finales

  • Practique en voz alta antes del evento — 60 segundos pasan rápido.
  • Evite la jerga técnica de su sector que la otra persona quizá no conozca.
  • Termine siempre con lo que está buscando: es el gancho para que la conversación siga.